sábado, 28 de febrero de 2015

Calle del Ventorrillo

Calle del Ventorrillo

La calle del Ventorrillo se encuentra entre la calle de la Huerta del Bayo y la calle del  Casino.

Aquí estaba el ventorrillo del Sol, muy frecuentado cuando por aquí se bajaba al Sotillo y se celebraba la fiesta de Santiago el Verde.
La Fiesta de Santiago el Verde (en algunas ocasiones denominado también día del sotillo) es una celebración realizada en Madrid el día uno de mayo. Se denomina así por ser romería que se realizaba con dirección a la Ermita de San Felipe y Santiago (conocida popularmente como Ermita de Santiago el Verde) que se encontraba ubicada en una de las pequeñas islas del río Manzanares. La romería fue muy popular en el Madrid del XVI y XVII, decayendo su afluencia en el XVIII.

El dramaturgo Lope de Vega popularizó la romería y sus costumbres en unas de sus obras, aunque otros escritores importantes como Zorrilla y Calderón también escribieron sobre la misma. Coincidía con la celebración de las Mayas en los barrios de Lavapiés. La fiesta dejó de celebrarse a comienzos del siglo XVIII.

Es muy posible que la fiesta tuviera su origen pagano de adoración al comienzo de la primavera. Siendo, ya en origen, una fiesta con importante participación de campesinos. El mes de mayo es el comienzo de un importante ciclo agrícola, y su celebración es considerada en el mundo rural, no siendo tanto en el mundo urbano. Esta pudo haber sido una de las causas del decaimiento posterior a lo largo del siglo XIX. Debido a la expansión urbana de la ciudad, y su pérdida del caracter rural. Celebraciones de este tipo se encuentran en muchas culturas europeas: Festividad de los Mayos.

La ermita se edificó tras la dominación árabe y se ubicó extramuros, la imagen que dio lugar a la romería se cuenta que fue encontrada en un atochar o campo de esparto. Lugar en el que se construyó la ermita, viéndolo las tropas musulmanas comenzaron un asalto a la ciudad que fue rechazado por las tropas defensoras. La ermita debía estar colocada en unos prados que a la llegada de la primavera mostraban gran verdor.

La ermita se derrumbó a mediados del siglo XVII. Nadie se encargó de reconstruirla. Su desaparición fijó la el escenario de la celebración en la denominada "isla del sotillo". Poco a poco, sin su ermita, los escenarios de la fiestas en los prados denominados el Soto de Madrid (una serie de isletas existentes en el río entre el Puente de los Franceses y Villaverde).

Era costumbre mencionar entre los madrileños del siglo XVI la frase "bajar al sotillo" para indicar la asistencia a la romería que el primer día se mayo se realizaba a las alamedas y sotos de la rivera del rio Manzanares (en la actualidad Madrid Río). Estos sotillos y àreas ajardinadas se denominaron con el tiempo sotillos de Santiago el Verde (ubicados en la orilla opuesta de la dehesa de Arganzuela). En la actualidad enterrados bajo el nudo sur de la M-40.

Es posible que los habitantes de Villaverde fueran los primeros asistentes a la romería debido a la cercanía con el sotillo. Lo hacían a través de la vereda de los rosales, siendo los madrileños en el siglo XVI cuando se acercaban a los prados con sus coches de caballos. Posteriormente el ensanche anexionó a la ciudad este municipio. Esta era la romería de Santiago el Verde aquella cuya asistencia implicaba inicialmente a los Austrias. Se menciona que la celebración de Santiago el Verde pudiera haber decaído porque Felipe IV, gran adorador de la fiesta, fallece casualmente el 1 de mayo y debido al luto real, la fiesta se trasladó al 15 de mayo, festividad de San Isidro.

La romería se realizaba a la Ermita de San Felipe y Santiago (conocida popularmente como Ermita de Santiago el Verde dedicada a Santiago el Menor y San Felipe) que poseía en su interior la imagen de una virgen. La talla, que actualmente se denomina Virgen de Atocha, fue trasladada en el siglo XVII a la Basílica de Nuestra Señora de Atocha.

En el siglo XVIII la celebración comenzó a decaer en afluencia de público y popularidad, dejando de celebrarse en algún instante del primer tercio del siglo. Coincidiendo con la desaparición de la ermita del soto, denominada: ermita de San Felipe y Santiago. En el año 1861 el escritor costumbrista Mesonero Romanos ya la cita como una fiesta del pasado, originaria de poesías bucólicas.

La fiesta se celebraba con la asistencia de varias clases sociales, se menciona mucho en la literatura la frecuencia con la que aparecen coches de caballos en el "sotillo". Era importante conseguir cualquier tipo de caballeriza con el que cruzar el río hasta la isla.

Esta labor debía ser complicada en extremo debido a la tremenda demanda, es por esta razón por la que un personaje de Benavente decía:
Yo soy mayo pedigüeño,
que, en entrando, pido a gritos
dinero para las mayas
y coches para el sotillo

En 1623 se tiene constancia de la asistencia de los reyes a las fiestas (acompañados del conde de Monterrey). La zona de la alameda estaba cercana a los arroyos de Butarque y Horcajo. Los asistentes se repartían por los prados de la zona. La compra de víveres para celebrar el evento incluía agua, aloja, barquillos, limones, almendras.
Las inquilinas de una corrala situada en el número 7 de la calle del Ventorrillo, se hicieron famosas hace un tiempo por salir en un gran número de periódicos, en radio y televisión.

Esta corrala, construida en 1900, forma parte del Conjunto Histórico de la Villa de Madrid y del Área de Rehabilitación Preferente del barrio de Lavapiés.

El edificio se resentía por las múltiples humedades que le amenazaban, y aunque el Ayuntamiento lo sabía, no hizo nada por forzar a los propietarios a solucionarlo. En marzo de 2007 tras morir el casero, la corrala fue adquirida por una inmobiliaria y desde entonces las inquilinas sufren una situación de acoso y derribo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario