jueves, 19 de febrero de 2015

Calle de Sombrerete

Calle de Sombrerete

En la plaza de Lavapiés nace la calle de Sombrerete, que llega hasta la calle de Embajadores.

Según escritos antiguos, su nombre original fue Sombrerete del Ahorcado ya que aquí fue ajusticiado, sin quitarse el sombrero, el cómplice de un impostor que se hizo pasar por el rey don Sebastián de Portugal.

El famoso proceso del pastelero de Madrigal, Gabriel de Espinosa, condenado a muerte por haber fingido ser el rey D. Sebastián de Portugal en 1595. Leído detenidamente el proceso y estudiadas las declaraciones de Fray Miguel de los Santos, también ejecutado en este proceso, parece indicar que muy bien pudo ser efectivamente el rey D. Sebastian a quien la justicia de Felipe II tenía prisa en eliminar pues al monarca español que ya reinaba en Portugal no le convenía la reparación de aquel rey portugués. El tal Fray Miguel de los Santos condenado el 15 de octubre de 1595, le pusieron un ferreruelo negro, viejo y un sombrerillo, pasó a la cárcel, se le comunicó la sentencia, fue llevado por las calles de Madrid con pregoneros por delante y ahorcado en la Plaza Mayor.

El Ayuntamiento de Madrid en una placa nos explica que esta calle y “su ambiente” inspiraron al compositor español Isaac Albéniz su obra “Lavapiés”, perteneciente a su suite “Iberia”.

Hoy en día, la calle está repleta de tiendas textiles de al por mayor regentadas por inmigrantes, sobre todo chinos. Unos metros más adelante (en el número 15) nos encontramos con la joya de esta calle: las ruinas de las Escuelas Pías de San Fernando, el primer colegio que hubo en Madrid de la orden de los Escolapios.

Las ruinas que vemos hoy en día pertenecían a la iglesia del colegio y que fue destruida en los primeros días de la Guerra Civil, en 1936. Todavía conserva un bonito reloj en la pared.

El Colegio fue fundado en 1729 por el Padre Juan García de la Concepción, sobre un solar propiedad de la parroquia de San Justo. El colegio tenía como objeto la educación de niños pobres y pronto adquirió una gran relevancia en la Corte debido a la gran calidad e innovación de sus técnicas educativas; como muestra de esto es que puso en funcionamiento la primera escuela de sordomudos del país.

Actualmente las ruinas han sido aprovechadas por la Universidad Nacional a Distancia (UNED) para hacer una magnífica biblioteca, la “Biblioteca Escuelas Pías”.

Algo más adelante en el paseo por la calle Sombrerete y nos encontramos con la estatua de Agustín Lara, también conocido como el flaco de Oro, justo en frente de la plaza que recibe su nombre y en la fachada de las ruinas de las Escuelas Pías de San Fernando.

Agustín Lara insigne compositor mexicano que cantó a España antes de conocerla, autor del célebre schotis “Madrid” Y de las canciones “Madrid” “Valencia” “Sevilla” “Navarra” “Toledo” “Murcia” “Granada”.

Justo al final de la Calle de Sombrerete nos encontramos con un enorme reloj de sol pintado en la fachada de la Casa de la Vela que en horas de luz nos ofrece las horas perfectamente sincronizado, obra del arquitecto Javier de la Vega Regatillo que realizo trabajos de restauración en las instancias del ayuntamiento de Madrid.

El motivo principal del reloj es una mujer en su balcón tendiendo la ropa, algo cotidiano que se hace diariamente en el barrio y en la parte inferior hay una inscripción que se dedica a los vecinos de Embajadores.

La Casa de la Vela que el arquitecto Javier de la Vega Regatillo, enderezó y restauró a instancias de la E.M.V del Ayuntamiento de Madrid. Esta pintura-reloj solar se comenzó el día 13 de mayo dándose por terminada el 8 de julio de 1985 y se dedica a los vecinos de Embajadores.

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