sábado, 31 de enero de 2015

Cava de San Miguel

Cava de San Miguel

La Cava de San Miguel se encuentra entre la Calle Mayor (atravesando el Arco de Cuchilleros - Calle de la Escalerilla de Piedra) y la Calle de Cuchilleros. Durante la Edad Media esta calle era un foso de defensa para la muralla. Cuando en 1567 se construyó la calle sobre el foso rellenado recibió el nombre de Cava del Arcángel por la cercana y desaparecido iglesia de San Miguel de los Octoes, situada en la Plaza de San Miguel. También se llamó Cava de la Puerta Cerrada, al ir en dirección a dicha puerta. Como curiosidad, los edificios impares de esta calle tienen la particularidad de ser uno de los muros de contención de la Plaza Mayor. Por este motivo, si se observan desde la calle de Cuchilleros se puede ver que forman una línea curva, siendo más anchos en su base precisamente para eso, para sujetar la Plaza Mayor, cuya planta baja está a la altura del tercer piso de la cava. Por esta razón, Plácido Estupiñá, personaje de la novela de Galdós Fortunata y Jacinta, que vivía en una buhardilla en el número 11 de esta cava, prefería entrar por el portal de la Plaza Mayor y así ahorrarse el subir tres pisos.

viernes, 30 de enero de 2015

Calle de Cuchilleros

Calle de Cuchilleros

El arco de Cuchilleros, cuyo nombre oficial es Calle de la Escalerilla de Piedra, es la salida desde la Plaza Mayor hacia la Cava de San Miguel. El arco-calle nos conduce de forma directa a la calle de Cuchilleros que discurre entre la Cava de San Miguel y la plaza de Puerta Cerrada.

Las escaleras del arco de Cuchilleros fueron construidas por Juan Gómez de Mora. Es uno de los pocos elementos que sobrevivieron a los dos últimos incendios.

Calle del Maestro Villa

Calle del Maestro Villa

Esta pequeña calle se abrió a principios del siglo pasado para unir la plaza del Conde de Barajas con la cava de San Miguel.

Tras varias denominaciones, en 1941 paso a llamarse calle del Maestro Villa en honor del compositor, violinista y director de orquesta Ricardo Villa González (1873 – 1935).

Calle de Gómez de Mora



La calle Gomez de Mora va de la plaza del Conde de Barajas a la calle de la Pasa y está dedicada al arquitecto Juan Gómez de Mora.
Juan Gómez de Mora (Cuenca, 1586 – Madrid, 1648) fue un arquitecto español. Sobrino del también arquitecto Francisco de Mora, tuvo relación con la Corte desde su nacimiento. Su padre, Juan Gómez, pintor conquense establecido en Madrid en 1592, fue nombrado un año después pintor de cámara del rey Felipe II de España.

Plaza del Conde de Barajas

Plaza del Conde de Barajas

La plaza del conde de Barajas la atraviesa la calle de la Pasa, sede de las oficinas de la Curia de Madrid. En ella estuvo el palacio de las Zapatas donde vivió el general Baldomero Espartero, triunfador de la revolución de 1854. Posteriormente tuvo su sede en él, la Comisaría del Tribunal de la Cruzada.
Don Rodrigo Zapata fue descendiente de don Pedro Sánchez Zapata, cuyo hijo primogénito Rui Sánchez Zapata se crió desde niño en la cámara de la infanta doña Leonor, hija del rey don Pedro IV, de Aragón, y ya mayor, acompañó al rey en calidad de doncel cuando la infanta se trasladó a Soria para unirse en matrimonio con el infante don Juan, que posteriormente fue rey de Castilla y León, el primero de ese nombre. Más tarde, Rui Sánchez Zapata, dada la confianza que en él tenían los reyes, fue copero mayor del rey don Enrique III y del rey don Juan II, éste le otorgó gran heredamiento en la ciudad de Madrid, donde fundó casa e hizo su asiento y casó con doña Mencía de Ayala, señora de la Villa de Barajas.

jueves, 29 de enero de 2015

Calle de la Pasa

Calle de la Pasa

La calle de la Pasa transcurre entre la plaza de Puerta Cerrada y la plaza del Conde de Barajas.

Hay una leyenda muy antigua del viejo Madrid, que dice “Quien no pasa por la Calle de la Pasa, no se casa”. Esto se debe a que en ésta misma calle y pegado a la Plaza del Conde de Barajas, se ubicaba en éste Madrid del Siglo XVIII, el Palacio Arzobispal, donde se encontraba la vicaría para todo aquel que quisiera casarse; y de ahí el dicho castizo, por el cual para poder contraer nupcias por la Iglesia, había que pasar a por el trámite en ésta calle.

Luego al traspasar éstas dependencias a la calle de Bailen, se decía por entonces, que “El que no pase por la Calle Bailén, no se casará bien”, culminando los dichos populares con el Registro Civil de la Calle Pradillo, entonces sería... “quien pasa por Pradillo, se casa sin monagillo”. El ingenio al poder…

Pasadizo del Panecillo

Pasadizo del Panecillo

En el Madrid de los Austrias existe una diminuta callejuela, que comunica la Plaza del Conde de Barajas con la Calle de San Justo, y que puede pasar desapercibida. Actualmente permanece cerrada al público pero años atrás fue un lugar muy concurrido, quizás demasiado.

Calle de Puñonrostro

Calle de Puñonrostro


La calle Puñonrostro está situada junto a la Basílica de San Miguel y une la plaza del Cordón con la plaza del Conde de Miranda

Antiguamente se llamó calle de la Carbonera porque conduce a la plaza donde se encuentra el convento del Corpus Christi, más conocido como convento de las Carboneras. 

Plaza del Cordon

Plaza del Cordon

En la plaza se alza la casa del Cordón, palacio de estilo barroco y antigua residencia del conde de Puñoenrostro. Su nombre procede de un viejo cordón de piedra que la adornaba. En la calle del Doctor Letamendi, que hace esquina con la plaza del Cordón, se alza el palacio de Iván de Vargas (siglo XVI), en el cual, según es tradición, vivió San Isidro como sirviente de la poderosa familia Vargas.

En la plaza se alza la casa del Cordón, palacio de estilo barroco y antigua residencia del conde de Puñoenrostro. Su nombre procede de un viejo cordón de piedra que la adornaba. Muy próximo a este, en la calle del Doctor Letamendi, que hace esquina con la plaza del Cordón, se alza el palacio de Iván de Vargas (siglo XVI), en el que, según es tradición, vivió San Isidro como sirviente de la poderosa familia Vargas.

Calle del Sacramento

Calle del Sacramento

Es una de las calles más señoriales que se pueden encontrar en la ciudad, que aún hoy conserva parte del aspecto señorial adquirido en el siglo XV. Se trata de una calle larga, que va desde la plaza de Puerta de Moros, en la calle Mayor, hasta la plaza de Puerta Cerrada. La calle está llena de palacios nobles, la mayoría de la época en que Alfonso VI conquista Madrid en el siglo XI, conservados gracias a las restauraciones, y a veces reedificaciones completas, que se llevaron a cabo en la época del rey Felipe II.

Plazuela de San Javier


En el Barrio de los Austrias, entre la plaza del Cordón y la calle de Segovia, hay una pequeña calle llamada del Conde (antes calle de los Azotados) en honor al conde de Revillagigedo poseedor que fue de las casas allí construidas. En mitad de los cuarenta y cinco metros de longitud de esta vía se encuentra la plaza o plazuela de San Javier,
posiblemente la más pequeña de Madrid, que estuvo formada por los muros del palacio de Revillagigedo y por la casa que le dio nombre en 1781, propiedad de la Compañía de Jesús y que tenía en su fachada la imagen pintada al fresco de San Francisco Javier bautizando a los indios. (En la actualidad el palacio de Revillagigedo ha sido reemplazado por un edificio de oficinas municipales y la casa de los jesuitas (s.XVII) se ha convertido en un inmueble para viviendas).

Travesía del Conde

Travesía del Conde

La travesía del Conde se encuentra entre la calle de Segovia y la calle del Conde y salva mediante escalones el desnivel existente entre ambas calles.

El nombre del calle proviene de Juan Vicente de Güemes Pacheco de Padilla y Horcasitas (La Habana , 1740  - Madrid , 1799 ), II conde de Revilla Gigedo , que fue virrey  de Nueva España  del 16 de octubre  de 1789  al 11 de julio  de 1794. El conde tenía su palacio en este lugar y de ahí el nombre de la calle.

Calle del Conde

Calle del Conde

La Calle del Conde es una pequeña y curiosa calle del Madrid histórico que comunica la calle del Cordón con la Calle de Segovia. Tiene unas escaleras para salvar el desnivel entre las calles que comunica.


El nombre del calle es en honor al conde de Revillagigedo, Juan Vicente de Güemes Pacheco de Padilla y Horcasitas (La Habana , 1740  - Madrid , 1799 ), II conde de Revilla Gigedo , que fue virrey  de Nueva España  del 16 de octubre  de 1789  al 11 de julio  de 1794, dueño de las casas allí construidas.
Hijo del cántabro Juan Francisco de Güemes, fue sin duda el mejor gobernante que tuvo la Nueva España, ya que no sólo fue honrado prudente y justiciero, como varios de sus antecesores, sino que contó con virtudes que escasamente tuvieron los demás virreyes: fue un gobernante dinámico y trabajador.

miércoles, 28 de enero de 2015

Calle del Cordon

Calle del Cordon

Entre la calle de Segovia y la Plaza de la Villa se encuentra esta pequeña callejuela, conocida como la del Cordón. Es una calle estrecha, sin paso de carruajes en su primer tramo tiene a un lado la fachada posterior del convento de las Carboneras y a otro la Casa de Cisneros. Su segundo tramo, que va desde la Plaza del Cordón hasta la calle de Segovia, está abierto al tráfico. Su angostura y pendiente nos trasladan a ese Madrid antiguo que conserva la esencia de otro tiempo.

La calle del Cordón se llama así porque pasa por la plaza del mismo nombre. Pero hubo un tiempo en que fue conocida como calle de los Azotados que debía su nombre a que por allí pasaban los condenados a esa pena que salían de la cárcel de la Villa. Desde 1835 recibe el nombre del Cordón.

Una versión es que toma el nombre del cordón que adornaba la fachada de la casa del conde de Puñonrostro, donde estuvo preso Antonio Pérez, secretario de Felipe II y de donde se escapó por un pasadizo que comunicaba el edificio con la iglesia de San Justo.

Otra versión sobre el origen del nombre procede de un cordón esculpido en piedra de Colmenar, que había sido colocado por Juan Delgado, su dueño, en recuerdo del morrión o casco de la armadura que perdió en la batalla de Almansa. La originaria casa del Cordón que estuvo junto a la citada iglesia desapareció. Hoy ostenta ese título la casa situada en la plaza del mismo nombre, con un cordón sobre la puerta.

Calle de Madrid

Calle de Madrid

La Calle de Madrid, una de las calles más cortas de la ciudad, pues solo ocupa una de las fachadas de la plaza de la VillaNo llega a 50 metros, no circulan coches, ni tiene ningún portal. Su trayecto va de la calle del Duque de Nájera a la plaza de la Villa bajo el arco que comunica la Casa de Cisneros con el edificio del Ayuntamiento.  

Plaza de la Villa

Plaza de la Villa

La Plaza de la Villa está situada en el casco histórico de Madrid (España), junto a la calle Mayor, que conforma su cara septentrional. En ella tienen su origen tres pequeñas calles, correspondientes al primitivo trazado medieval de la ciudad: la del Codo, la del Cordón y la de Madrid.

Calle del Codo

Calle del Codo

La calle del Codo empieza en la Plaza del Conde de Miranda y termina en la Plaza de la Villa. Tiene unos 75 metros de larga, es bastante estrecha siendo un ejemplo típico de las callejuelas que conforman el Madrid de los Austrias.

Plaza del Conde de Miranda

Plaza del Conde de Miranda

La plaza del Conde de Miranda está en la zona antigua de Madrid, en el llamado Madrid de los Austrias, entre la plaza Mayor y la plaza de la Villa.

Es una plaza pequeña y muy cerrada, donde se encuentra la puerta trasera de la Basílica Pontificia de San Miguel (la nunciatura apostólica), de hecho existe una placa de Cuerpo Diplomático y de Nunciatura, y un escudo pontificio en la fachada de la casa. También está en esta plaza el convento de las Jerónimas (siglo XVII).

Calle del Conde de Miranda

Calle del Conde de Miranda


Calle Conde de Miranda se encuentra en el Madrid histórico entre la plaza de San Miguel y la plaza del Conde de Barajas.

Viene el nombre de esta calle dado por la inmediación de la casa de los Cárdenas, quienes poseían este título. Como curiosidad cabe destacar que el primer conde de Miranda fue D. Diego López de Zúñiga, título que le otorgó el rey Enrique IV el 9 de Febrero de 1437, cuando dicho título se denominaba Miranda del Castañar.

martes, 27 de enero de 2015

Plaza de San Miguel

Plaza de San Miguel

La plaza de San Miguel está situada muy cerca de Plaza Mayor de Madrid por la salida de la calle Ciudad Rodrigo.

En este lugar estaba la antigua puerta de la muralla Medieval llamada “Puerta de Guadalajara” que, a finales del siglo XVI era ya el centro de un barrio de artesanos y pequeños comerciantes, como atestiguan aún los nombres de sus calles: plateros, bordadores, tintoreros, coloreros, hileras, herradores, cuchilleros, etc.

Calle de Santiago

Calle de Santiago

Es el camino más corto para llegar desde la plaza Mayor a la plaza de Oriente y viceversa. Se denomina así en honor del apóstol. Se trata de una vía de mediano tránsito, lo que permite disfrutar de sus restaurantes, tabernas o terrazas sin las apreturas de sus homólogas Mayor, San Miguel o las Cavas Alta y Baja

En el numero 2 de esta calle nació la beata Mariana de Jesús y en esta calle estuvo el primer mercado de pescado fresco que hubo en Madrid.

El sabor añejo que desprenden las fachadas de sus edificios es motivo más que sobrado para detener el paso y dedicarle una parte de nuestro tiempo de asueto a sabiendas de que no será en balde. Y no es que sus edificaciones sean excesivamente antiguas porque fue remodelada esta calle “que va a Palacio, bien entrado el siglo XIX”, según apunta Mesonero, en razón de que se trataba de “un antiquísimo, elevado y apiñado caserío” y hacía necesario su remozamiento.

Calle de Cuidad Rodrigo


La calle de Ciudad Rodrigo sale de la plaza Mayor hasta la calle Mayor, junto a la plaza de San Miguel.

Esta calle, que antiguamente se llamó calle Nueva, iba de la desaparecida Puerta de Guadalajara a la Plaza Mayor. Fue abierta para que el cortejo real pudiera ir a la iglesia de Atocha sin tener que dar un rodeo por Sol y Carretas.

Tras el incendio de la Plaza Mayor de 1790 permaneció sin reedificar durante algún tiempo y, en 1835, recibió el nombre de Ciudad Rodrigo en recuerdo de esta ciudad salmantina que fue recuperada por el general Wellington en 1812, tras un asedio de seis meses.

Calle de los Milaneses

Calle de los Milaneses

La calle de los Milaneses comunica la calle Mayor con la costanilla y calle de Santiago.  

Hay una curiosidad en esta calle que no muchos conocen: Los propietarios del edificio que está número 3 de esta calle, junto a la Calle Mayor, le pidieron al escultor Miguel Ángel Ruiz que hiciera para ellos una estatua que adornase el edificio.

Plaza del Comandante Las Morenas

Plaza del Comandante Las Morenas

Plaza del centro histórico, situada entre la calle del Bonetillo y la calle Mayor.
Está dedicada a Enrique de las Morenas y Fossi (Chiclana de la Frontera, España, 23 de mayo de 1855 - Baler, Filipinas, 22 de noviembre de 1898) que fue un militar español y uno de los "Últimos de Filipinas".

Costanilla de Santiago

Costanilla de Santiago

Calle corta y estrecha, de mayor declive que las cercanas, que une la calle de Santiago con la Plaza de Herradores, donde se situaba la Puerta de Guadalajara de la muralla cristina junto a la Plaza Mayor

De poco más de veinte metros sin nada reseñable salvo por el hecho de que Galdós la citara en repetidas ocasiones en su obra Fortunata y Jacinta, cuando se refería al lugar hacia el que doña Barbarita, la mamá de Juanito Santacruz, se dirigía en algunas ocasiones a realizar compras urgentes para el desenvolvimiento diario de la vivienda familiar situada en Marqués de Pontejos.

lunes, 26 de enero de 2015

Calle de San Felipe Neri

Calle de San Felipe Neri


Calle del centro de Madrid situada entre la calle Mayor y la calle de las Fuentes.  

La calle lleva el nombre de San Felipe Neri en recuerdo del santo, fundador de la Congregación del Oratorio. San Felipe, 

Plaza de Herradores

Plaza de Herradores

La Plaza de Herradores está entre las calles Mayor y Arenal, a unos metros de la plaza Mayor, en pleno centro del Madrid histórico. 

En uno de los extremos de esta pequeña plaza hay una placa del ayuntamiento de Madrid que recuerda que allí estuvieron en el siglo XVI las paradas de las sillas de mano, que fueron los primeros taxis que circularon por Madrid, y que eran carruajes particulares al principio y luego, al extenderse tanto su uso, se hicieron de alquiler.

Calle de las Fuentes

Calle de las Fuentes

Entre la plaza de los Herradores y la calle del Arenal. En la Edad Media se llamó calle del Arrabal. En este lugar estaba la llamada huerta de la Reina, quinta de recreo que mandó construir Alfonso VIII para su esposa doña Leonor y que se extendía desde la calle del Arenal hasta esta de las Fuentes, pasando por la actual plaza de Isabel II. Tenía ocho hermosas fuentes labradas en piedra con los bustos de los ocho alfonsos de Castilla, de ahí el nombre de la calle. El agua de estas fuentes era la misma que posteriormente surtió a la famosa fuente de los Caños del Peral.

Calle de las Hileras



La calle de las Hileras está entre la plaza de Herradores y la plaza de San Martín, en el distrito de centro. En la Edad Media se conocía esta calle con el nombre de Herrerías. Después, el tramo comprendido entre Arenal y la plaza de San Martín se llamaba Bodega de San Martín.

Calle de Coloreros

Calle de Coloreros


Pequeña calle que sale de la calle Mayor y conduce a la Plazuela de San Ginés.

Desde 1835 esta calle se denomina de Coloreros por el hecho de que en ella se vendían las pastillas que teñían las telas así como las medias de seda, si bien también antiguamente había sido conocida con el nombre de la calle de los Zapateros de San Ginés.


Plazuela de San Ginés

Plazuela de San Ginés

Situada entre la calle de Bordadores y la calle de Coloreros, a esta plazuela también se accede a través de un gran soportal del pasadizo de San Ginés y en ella encontramos la fachada posterior de la Iglesia de San Ginés de Arlés.

domingo, 25 de enero de 2015

Pasadizo de San Ginés

Pasadizo de San Ginés

El pasadizo de San Ginés comienza en la calle del Arenal y termina en la plazuela de San Ginés, coincidiendo toda su fachada del lado derecho con el lateral de la iglesia de San Ginés de Arlés (s. XVII), cuyo arquitecto fue Juan Ruiz.

La mayor curiosidad de este pasadizo radica en la bóveda o arco que se encuentra adosada al muro del templo y a la casa número 5, siendo el lugar donde finaliza la vía. Según Pedro de Répide Gallegos (1882-1948) hubo allí un túmulo funerario que servía a la iglesia para los aniversarios y exequias (honras fúnebres).

Plaza de Celenque

Plaza de Celenque

La plaza de Celenque, en Madrid (denominada anteriormente plazuela de Don Juan de Córdoba) se encuentra ubicada a orillas de la calle del Arenal, entre la calle de Tetuán (que finaliza en la plaza del Carmen), la de la Tahona de las Descalzas, y la del Maestro Victoria. Se trata de una plaza de planta alargada, que asemeja más a una calle ancha que a una plaza habitual. En la cercana calle Capellanes vivió Pio Baroja y se fundó la tahona especializada: Viena Capellanes. En esta plaza tenía su casa Juan de Córdoba y Celenque que fue alcaide de la casa real de El Pardo, durante el reinado de Enrique IV. En un lado de la plaza tuvo su sede la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid.

Travesía del Arenal

Travesía del Arenal

La travesía del Arenal es una pequeña calle del centro de Madrid que transcurre entre la calle Mayor y la calle del Arenal.

Es conocida porque en ella fue muerto el conde de Villamediana en un atentado de la época.

Se cuenta que Juan de Tassis, conde de Villamediana, era siempre el centro de atención en todas las reuniones. Su carisma deslumbró al joven rey Felipe IV, que le nombró gentilhombre de cámara, hombre de confianza. Rico, ingenioso y poeta, el de Villamediana era uno de los hombres más admirados y envidiados de la corte, y las fiestas que preparaba eran memorables.

Sin embargo, también era provocador, mujeriego y dado a la crítica, valiéndose de su ingenio para arremeter contra algunos personajes poderosos. Ya en su juventud, en tiempos de Felipe III, llegó a resultar tan molesto entre los cortesanos que el rey le desterró por un tiempo, oficialmente por su afición al juego. Fue a Nápoles y al volver a Madrid había heredado el cargo de Correo Mayor. Hizo amigos influyentes que no dudaban en acudir a sus fiestas. 

Puerta del Sol

Puerta del Sol

Aquí se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales españolas. También las calles toman la Puerta del Sol como referencia para la numeración de sus calles, iniciándose en el punto de la calle más cercana a esta plaza.

La Puerta del Sol fue en sus orígenes uno de los accesos de la cerca que rodeaba Madrid en el siglo XV. Esta cerca recogía en su perímetro los arrabales medievales que habían ido creciendo extramuros, en torno a la muralla cristiana del siglo XII. El nombre de la puerta proviene de un sol que adornaba la entrada, colocado ahí por estar orientada la puerta hacia levante. Entre los edificios que le daban prestigio en los comienzos se encontraba Iglesia del Buen Suceso y San Felipe el Real.

sábado, 24 de enero de 2015

Calle de Esparteros

Calle de Esparteros

La Calle Esparteros de Madrid se encuentra en los aledaños de la Puerta del Sol, empezando en la calle Mayor y terminando en la Plaza de Santa Cruz. Es una de esas calles típicas del centro de la capital, llena de tiendas típicas que son difíciles de encontrar en otras ciudades o en otras zonas de Madrid. Destacan sus tiendas de artículos religiosos (hay varias por este barrio), en las que hay todo tipo de cosas relacionadas con la religión católica: desde velas, hasta imágenes, cruces, vírgenes, figuras de santos, figuras para el belén... y todo el año!.

También hay tiendas de reparación de ropa y calzado y algunas tiendas de disfraces. A mi me gusta especialmente una tienda de filatelia “Filatelia Galileo”, que es una de las más antiguas y completas de Madrid en cuanto a sellos.

El nombre de la calle se debe al gremio de valencianos que tejían esparto que se establecieron en ella y que cuentan, hacían las esteras que se usaban en las calles de todo Madrid.